Cuando el Stronic Eins llama a mi puerta

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Usuaria: Sonsoles Valdés
Valoración: ****

“No es un vibrador, es un pulsador” había leído sobre el Stronic Eins de Fun Factory antes de comprarlo. ¿Pero un pulsador cómo, cómo un timbre?, pensaba, lo que no deja de ser una vibración. Ahora ya sé lo que es: es un pequeño toro. No pulsa, embiste.

Lo que tengo entre manos es un gran vibrador de silicona que produce pequeños empujones y supera con creces la experiencia de otros estimuladores semejantes si lo que quieres es movimiento y un vibrador de punto G a tope.

Mi experiencia personal, que soy una mujer un poco grandota, es que este vibrador es perfecto para mí. Chicas más pequeñas lo podrían encontrar, quizá, demasiado largo. Aparece en el número 7 en la lista de los 10 mejores juguetes del año 2013 según Angy de Sexcoolture, lo cual ya pone muy altas las expectativas.

Material/textura
Está hecho con una silicona no porosa que es suave y flexible, mucho más de lo que su rotundidad sugiere en las fotografías. Si necesitas lubricante, tiene que ser de los acuosos.

Diseño/tamaño
Tiene una importante longitud: 23,8 apetecibles centímetros, de los cuales un tercio lo ocupa el mango. La punta es curva y explora con suavidad y decisión en territorios G. También tiene un pequeño montículo que parece pensado para estimular el clítoris pero, al menos en mi caso, ni lo roza; creo que ahí depende de cada una. No obstante, esa no es su misión principal.

Se empuña y se maniobra con facilidad. No hay que intentar domarlo, tan solo sostenerlo y dejar la mano un poco suelta para que este potrillo mecánico entre y salga a su voluntad.

Funciones/controles/funcionamiento
Tiene tres botones. El botón “Fun” sirve para encenderlo o apagarlo en solo medio segundo. Tiene un bloqueo pulsando una combinación de teclas, que viene explicada en el libro de instrucciones, así que no temas que tu bolso comience a moverse por un golpe accidental. Los otros dos botones son un “+” y un “-”. Funciona con tres modos, uno constante, otro dinámico y un tercero algorrítmico que es el mejor para potenciar el efecto realista de este juguete. En total son 10 las posiciones que puedes probar. ¡Y es sumergible!

Tiene un cargador magnético que se enchufa a la corriente (o por USB) y que precisa de 16 horas de carga pero que luego te da una autonomía de 3 horas.

Higiene y mantenimiento
Para lavarlo basta con agua y un jabón suave, pero no le viene mal un limpiador especial de juguetes o unas toallitas especiales.

Consejos/reseñas a tener en cuenta
Es posible que al desembolsarlo encuentres que la silicona está algo brillante o, si te fijas mucho, un poco granulada. Se va con los primeros usos y lavados.

Es bastante silencioso, así que no temas que te descubran tus compañeros de piso.

Además de correrte, también puedes hacer carreras con los Stronic Eins, ¿no me crees?

Te gustará si:
La vibración no es suficiente para ti y te gustan las sacudidas inesperadas. También si te gustan las tallas grandes y las penetraciones poderosas.

Pros:
Se mueve hacia atrás y hacia adelante como no lo hace ningún otro vibrador, es una experiencia diferente que hay que probar.

Contras:
No trae ninguna bolsa de viaje o para guardarlo, así que debes conservar la caja o buscarle un lugar especial para él.
Para llegar a la función que te interesa con los botones “+” y “-” necesitas el manual de instrucciones o muy buena memoria. Es difícil.

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