Sex CoolHunting — 26 julio, 2012 at 11:29

Las bacanales romanas: orgías sin fin

by

Si creéis que las orgías son cosa de la actualidad, estais más que equivocados. Hoy hacemos un viaje a la Antigua Roma, donde nos detendremos en las conocidas bacanales. ¿Os pica la curiosidad?

Las bacanales tuvieron su origen en Grecia y no en Roma. De hecho, la civilización romana las introdujo, según los historiadores, en el año 200 A.C. Las bacanales griegas eran clandestinas, y en ellas tan sólo participaban mujeres. Se celebraban de forma anual, en días concretos, el 16 y 17 de marzo. Las propias organizadoras eran mujeres, a las que se conoce con el nombre de bacantes. Se trataba de rituales religiosos en honor al Dios Pan.

Cuando Roma incorporó las bacanales a sus celebraciones las cosas cambiaron mucho. Para los romanos se trataba de una celebración exótica, debido a que procedía de otra civilización, a la que veneraban y admiraban profundamente.

Los romanos adoptaron las bacanales, pero modificaron sustancialmente su naturaleza. Calificaron este tipo de festejos como ritos en honor al dios Baco, considerado el Dios del vino. Sin embargo, las bacanales romanas no podían ser calificadas de naturaleza religiosa en un sentido “estricto”. Y es que durante el período de estos festejos se abría la veda y prácticamente todo estaba permitido: los hombres se disfrazaban de sátiros y le cantaban canciones con contenido obsceno al Dios. Políticamente correcto no era, pero no nos negaréis que debía ser divertido.

A este alarde de “espontaneidad” ayudaba mucho el hecho de que se bebiese sin medida, ya que se trataba de una commemoración al Dios del vino y, por otro lado, porque los romanos sentían verdadera veneración por esta bebida. Pero entonces empezaba la verdadera fiesta…

 

El sexo también se servía en bandeja de plata

Las bacanales romanas eran fiestas desenfrenadas donde la comida y la bebida abundaban, pero también la total libertad para llevar a cabo todo tipo de prácticas y fantasías sexuales. Los asistentes, en su mayor parte, eran de sexo masculino, ciudadanos libres que pertenecían a las clases más altas y pudientes. Las bacanales se engalanaban de lujo y ostentosidad, donde los prostitutos y prostitutas ofrecían sus servicios sin reparo. En este tipo de fiestas, los hombres podían hacer lo que quisieran: participar en orgías, mantener relaciones homosexuales (siempre que fuesen con un esclavo o liberto), relaciones extramatrimoniales ( aunque éstas también podían tenerse fuera de las bacanales), etc…

Las bacanales se hicieron cada vez más frecuentes (llegaron hasta celebrarse cinco veces al mes) y desenfrenadas. Comenzó a correrse la voz de que en ellas, aparte de actos obscenos y ritos oscuros, se planeaban conspiraciones políticas y crímenes. Eran sólo suposiciones, pero despertaron las suspicacias del poder político de la época. Las autoridades romanas comenzaron a sentirse recelosas de este tipo de prácticas. Finalmente, el Senado Romano acabó por ordenar su prohibición en el año 186 A.C. A pesar de ello, las bacanales continuaron celebrándose en toda Italia durante mucho tiempo.

¿Sorprendidos, verdad? No es para menos.

Después de estas curiosidades sobre las bacanales y el sexo en la Antigua Roma, queremos que compartáis con nosotros vuestras impresiones. Por supuesto, en Erotic Lounge Magazine estaremos encantados de que añadáis cualquier dato curioso que pueda completarlo o mejorarlo.

¿Os gustaría participar en una fiesta así, como en la famosa película de Tom Cruise y Nicole Kidman Eyes Wide Shut?

Fuentes: tejiendo el mundo, cecilgoitia.com

Deja tu comentario

*

*