Lubricantes íntimos: guía para saber escoger el más adecuado

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Es un error pensar que los lubricantes íntimos son exclusivos para problemas de sequedad vaginal. Muchas personas prefieren utilizar uno simplemente por placer, para darle a la relación sexual una mayor y más agradable fluidez, una sensibilidad más placentera y evitar roces molestos con los genitales o con los juguetes eróticos.

Elegir el lubricante adecuado es fundamental y si desconocemos sus propiedades, seleccionar uno de entre cientos puede convertirse en un quebradero de cabeza. Al final, podemos cometer un error y acabar comprando el equivocado que no se adecúe a nuestro tipo de piel, a la práctica que vayamos a realizar o incluso que acabe estropeando nuestros juguetes eróticos.

Los lubricantes íntimos ayudan a que la fricción sea mucho menos agresiva y el deslizamiento más fácil. Aunque el propio cuerpo humano genera su lubricación natural, en ocasiones ésta es insuficiente o toma su tiempo conseguir la adecuada. Ni que decir tiene que para la masturbación es prácticamente imprescindible. Para conseguir una ayuda extra, los lubricantes son la solución más adecuada.

A continuación te detallamos los principales tipos de lubricantes que existen en el mercado, así como sus principales pros y contras para cada uno de ellos y sus formas de uso.

Lubricantes de base de agua: son los más extendidos y conocidos, su uso es muy general y valen prácticamente para todo: uso con juguetes eróticos, para penetración vaginal y anal o para masturbación. Estos lubricantes ofrecen una sensación similar a los fluidos naturales de la vagina. Elígelo con consistencia más líquida para todo tipo de juegos, como por ejemplo el Toko neutro de Shunga, y con consistencia más espesa para encuentros prolongados, como Aquaglide de Joydivision.

Los lubricantes de agua son compatibles con condón y con cualquier material en juguetes eróticos. Rara vez irritan, no manchan la ropa o las sábanas y se eliminan fácilmente de la piel y de los juguetes.

Lubricantes base de silicona: estos lubricantes son una delicia por su textura, pero te tiene que gustar su sensación “aceitosa”. Son altamente deslizantes y de larga duración, esto es, con poca cantidad obtendrás un rendimiento extra que prolongará  su efecto durante un buen rato sin ser absorbido por la piel. Algunos de ellos son súper concentrados para mayor eficacia, como Eros de Pjur.

Si te gusta practicar sexo en la ducha, estos lubricantes serán tu mejor solución, ya que no se diluyen en el agua. También son idóneos para el sexo anal por su fluidez extraordinaria e incluso para daros un masaje por todo el cuerpo. Simplemente unas gotas serán suficientes para aportaros el deslizamiento adecuado. Los lubricantes de silicona son compatibles con los preservativos.

 

 

Lubricantes de base de aceite: Son lubricantes con ingredientes naturales, como aceites vegetales o de nuez. Son idóneos para masturbación masculina y femenina, así como para juegos anales. Muchas mujeres los encuentran menos irritantes, aunque su peor inconveniente es que manchan las sábanas o la ropa y son difíciles de quitar. Tampoco se pueden utilizar con juguetes y productos de látex como los métodos anticonceptivos diafragma y condones.

Lubricantes anales: Mucha gente olvida que para sexo anal hace falta un lubricante específico para este tipo de práctica, la cual requiere una consistencia y un deslizamiento especial para que sea satisfactoria. La piel del recto es fina, delicada y no lubrica igual que la vagina, por lo que necesita un producto específico. Para ello, los lubricantes anales presentan mayor consistencia que los vaginales. Los hay de base acuosa, de silicona o de aceite.

Algunos de ellos tienen efecto relajante o con calor para dilatar mejor el músculo, siempre de forma saludable, como Back Door de Pjur. Importante: nunca uses un lubricante anal con anestésicos como la lidocaína o la benzocaína, ya que, aparte de desensibilizar la piel, adormecen el ano y podrías hacerte fisuras o desgarros sin darte cuenta. El despertar puede convertirse en un calvario que te hará aborrecer el sexo anal en un futuro.

Lubricantes comestibles: Son una apuesta segura para convertir el sexo oral en un exquisito manjar y una experiencia divertida, deliciosa y original. Los lubricantes de aroma y/o sabor enmascaran el olor y el sabor de los genitales, por lo que el sexo oral se hace más jugoso e irresistible. Los lubricantes que llevan azúcar pueden afectar el ph vaginal y hacer la vagina menos resistente a infecciones, con lo que recomendamos usarlos para uso externo. Prueba cualquier refrescante sabor de H2O, de la marca americana System Jo, los cuales no contienen edulcorantes artificiales.

 

Lubricantes estimulantes: son lubricantes que presentan algún efecto especial para conseguir alguna sensación específica y favorecer un sexo más gratificante: los hay con efecto frío o calor, para juegos de contrastes de temperaturas con los genitales, con efecto energizante que aumentan el flujo sanguíneo y, por tanto, sensibilizan la piel en el caso de la mujer, como My glide de Pjur, y favorecen una erección más potente en el hombre, como Super Hero de la misma marca. Algunos, incluso combinan efectos, como  Med Warming de Pjur. Lo importante es elegir el que más se adapte a tus necesidades y para ello te animamos a que pruebes varios, hasta que encuentres el tuyo.

Fotografía superior de Thomas Rusch

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