Relato erótico: Diario de entrenamiento

by

1 de junio de 2014
Querido diario: hoy he empezado mi entrenamiento, a razón de una paja al día hasta que consiga correrme pasados los 20 minutos. Esa es mi meta. Me he comprado, por recomendación de un experto, la Stamina Unidad de Entrenamiento Fleshlight porque ya había probado hasta el yoga. Tiene forma de linterna en el exterior pero de vagina en el interior, mañana te hablaré más de ella.
Tiempo de contención: 4 minutos

2 de junio de 2014
Me desnudo. Me tumbo en la cama. Respiro hondo. Agarro mi pene que lleva erecto desde que me he puesto a pensar en hacer el ejercicio diario. Me unto el lubricante y me introduzco en la señorita Stamina. Te hablaré de ella: es suave, rosada, tiene unos labios amplios, un pequeño clítoris y viste una capa rosada. Es una vagina deliciosa, dotada de mil protuberancias que aprisionan mi sexo. Cierro los ojos. me absorbee como un aspirador de miel, es como un revolcón, no puedo parar, es como, yo qué sé.
Tiempo de contención: 2 minutos :(

3 de junio de 2014
He decidido que pensar es malo. Voy a intentar dejar la mente en rosa. Digo en blanco. Hoy me he puesto menos cómodo. Me he sentado en el váter y me he bajado los pantalones. Pero podía ver mi cara en el espejo. Una vez que entro en la casa de la señorita Stamina intento no pensar en ella. Miro mi rostro. Necesito un afeitado. Y un corte de pelo. Y gafas nuevas. ¿Cuánto costarán unas gafas nuevas? No sé, me he gastado la pasta en el Fleshlight. Fleshlight, uhm, es ligero, mullidito y es carne, carne y piel vivas. Me la estoy machacando con la Fleshlight y voy a aguantar, voy a aguantar mucho.
Tiempo de contención: 5 minutos :|

4 de junio de 2014
El problema es que tengo una imaginación muy viva y me excito con sólo pensarlo. Me ha llamado Verónica y hemos quedado pasado mañana. Casi me corro en los pantalones mientras sostenía el teléfono. Inmediatamente he ccogido de la mano a la señorita Stamina y la he puesto a hacer mis entrenamientos. Sin pensar. Ahí, pumba, pumba. Arriba, abajo. Uno, dos, uno, dos. Zas, una paja gloriosa. Miro el reloj.
Tiempo de contención: 6 minutos :(

5 de junio de 2014
Hoy lo hago en el sofá. Me bajo los pantalones y los calzoncillos hasta los tobillos y me subo un poco la camiseta. La señorita Stamina está babeando lubricante. Ya voy, nena. Vas a ver, no vas a sacar nada de mí. Me casco una soberana masturbación mirando al techo, fijándome en las grietas de la escayola, erecto como una tubería de plomo. Me gusta golpearme contra la vulva de la señorita Stamina, depilada, suave y blandita. Paso horas al borde del orgasmo.
Tiempo de contención: 9 minutos :D

6 de junio de 2014
Esta noche viene Verónica. Por la mañana, querido diario, hice el ensayo general. A Verónica le encanta hacer el perrito así que atrapé a la señorita Stamina entre el colchón y el somier y me arrodillé ante ella. A pesar de que la recreación de la postura me entusiasmó más de la cuenta, supe contener esa sangre que vibraba por todo mi cuerpo. Me raspé ligeramente las rodillas. Deshice la pulcritud con la que había colocado el edredón. Sudé entrando y saliendo mientras me sentía delirantemente succionado. Eyaculé como un aspersor sobre la colcha, que, por cierto, debería cambiar antes de que llegue Verónica.
Tiempo de contención: 12 minutos. ¡Soy un campéon! :D :D :D

¿Quieres ser un amante perfecto? Stamina by Fleshlight será tu entrenador personal.

Foto superior: Dalcharl (CC BY)

Deja tu comentario

*

*